Escritos

jueves, 7 de agosto de 2014

Calao


El suicidio.
Los agujeros negros.
Los temas.
Los vicios.
Los lunares en las cejas.
Las fiestas.
Los gritos.


Una chica que pasa el verano en la arena.
Se ahoga en un vaso de agua.
Embellece las lagrimas de sal que ruedan por sus nalgas
Remando la marejada.
Así se ahoga la gente.
La muerte
vierte
collares
y dientes.
Intentos, e inventos.
La marea escupe las oportunidades.
Realmente fui feliz.
Fui plena.
Concisa.
Centrada.
Nariz.
Cambió todo.
La destrucción.
El caos.
El orden de las cosas.
La orden, la mosca.
El caos en el orden.
El orden del caos.





No hay geisha sin piedra


Creía tener esa válvula
incierta,
que permite al chorro hacer figuras
entre los dedos.
Creía tener algo propio,
pero cómo habré de valorarlo,
si no se aprecia.


El talento o el sable,
el aguante o el guante.
Pegado sobre la piel,
surgir de entre acantilados de papel.
Que te rechacen siendo virgen,
por puta.
Que te mitiguen los moratones autoinfligidos,
mientras superas los trayectos de satén.
.
Marcos
bellaco,
como atreves a cuestionar mis andares,
mis andanzas
Entre que manglares me has sumergido,
y entre que piscinas nadaba.
No me sé el olor de mis bragas.
Espejos, mudanzas.
Entierros y barcas.
Al mar,
y navegar con templanza.
Amarte, Cortazar.
Rezar en balanza por mil horas bravas.
Disfrutar de los tiempos…
vientos, siento…
todo eso.


La teoría la reinvento,
la reviento de oídas,
y en la práctica miento.
Me traigo contento,
 Artemisa,
al pecho:
 me instigaste a perderlo,
si bien no tenia constancia de tenerlo.
Creí que pescaba meros,
bien contentos ante el anzuelo.
La pesca,
deporte de eternos,
cansancios entre maderos.
Que te miren y sepan cielos,
estando yo en un salero con paredes de eventos,
trasparentes e incierto.
Que se enamoren de tu reflejo,
querer dejar de ser intenso,
 querer no ser
y verme dentro.
Torbellino del incesto,
negro,
púrpura,
bello.

Demasiado rápido para el lento
intensidad en el almuerzo
 y comensales contentos.
Siempre viene bien un ligero desprendimiento
Tirar piedras al pecho,
reventar conejos.
Me asusta el cómo veo,
necesito barqueros,
necesito palas,
necesito Hefestos.
Alquilarme una casa dentro.
El pueblo,
bocazas,
disperso,
 like Dada,
momentos.
Es Dios en la ventana,
que me amordaza y me sangra,
me tira flores mientras me habla.
¿qué dices?
Bonanza
Pesadez que redacta,
cemento,
pliegues,
 pana.
Banderines y estrellas varias.
Suena raro, pero calma.
Es la poesía de la vaca.
Sagrada y a la vez pancha.
Violenta y a la vez franca.
Incomprensible
Fusil en barricada
Apuntándome
Dispara.


Escríbeme cómo hablas
¿y si no pronuncio palabra?
No hay temática,
metafísica,
extravagancia.
Dejarse ir,
dejarse ir
controlar, pernoctar
Vivir,
Existir.
Dejarme ser y ver en mi
Constructos de nidos,
 alambra y espino.
Suave,
como un pino.
Palmeras y conejillos.
Tocarme,
resolver conflictos.
Escribir,
plasmar sobre frisos,
dialogar lo que piden mis hijos.
Necesito un hombre y un piso,
solo historias que me incito.
No tengo a nadie, tengo un amigo.
Estoy sola, me tengo conmigo.
Es difícil entender lo que digo.
Una cama y un nicho
Una noche y un dicho
Una vela y un bicho
Un proyecto y un quiso
Una muerta y un guiso.


Despertarme entonces despierta, morderme la lengua, querer dar media vuelta.
Estaba yo contenta,
violeta,
creo que tan solo coqueta.
Mis ojos se creyeron saetas,
obras de arte,
setas.
Y miraba a los que intentaron verla.
Nunca permito vereda,
el propio camino me altera.
Prefiero entregarlas muertas,
bellas,
 cadáveres de seda.
¿Con que me quedo?
Con brechas
¿Y como duermo?
Concreta
Ya despertaré a tu vera, me pondré mis cosas y puerta.
El gracias no sirve una mierda
Que te pegue y tu me pegas.
El pagar de los turcos belgas.
Que me rechaces por sopas de piedra.
Me topo siempre con la misma
puta siembra.
Me quiero perder en una isla desierta,
sin compañeros
ni quebraderos de cabeza.
Que me saquen esta fuerza,
 o que venga alguien y me enseñe a perderla.
Un maestro de perchas:
solo quiero correrla.
Moratones y morenas.
Rubias, pintas, grosellas.
El vivir aventajado,
en constante y embarrado
Quiero cumplir ya mis años.
Ser dueña del ganado,
mis hermanos,
piernas, brazos,
un cuerpo que nos es dado.
No entenderás un carajo.
Ella sabe que cada uno tiene su bando.


Pierdo el tiempo demostrando que los lenguajes son solo vocablos.
Las miradas,
los comandos,
temperamentos duros,
blandos.
Perdono hasta a los santos ya que todos buscamos vasos.
Nada de lagrimas,
a nado.
Recipientes de tinta,
viertes
¿qué decirte?
Comprendo lo que sientes
Te dije que te haría daño
¿no será porque soy ermitaño?
No es dolor lo que emano,
es incomprensión de antemano.
Que no me sepan coger la mano,
no dejarme caer,
vago.
Desmayarme
y caer en brazos.
Confiar en un humano.
¿cuan difícil es el tratado?
Siempre hay proscritos de bando.
Instrucciones,
las hablamos.
Quiero un amigo blanco,
tu quieres un corcel domado.
No te sirven lametazos,
aunque solo a ti se los he dado.
Simplemente no puedo dar donde hay un vano.
Ventanas y puertas,
sentirme un charco.
Que me duela el pan tomado,
necesidad de sentirme entre manos.
El amor es complicado,
pero es sencillo si es cantado
Las letras,
 eventos,
 son mosaicos,
cortando piedras,
encajando.
No quieres sufrir,
lo has pensado.
¿Qué sabes de mi?
Me has probado
¿Qué crees que yo se?
No has preguntado.
Me quiero morir,
 de ahí viene el daño.
Lo demás es salado,
 no engaño.


Te lo sirven en cucharas de malaquita y no las limpias
Mi parte: el recibir y el dar
El no saber concretar
ni mesurar
Servir mesas que se van sin pagar.
Y dar y dar y dar.
Gritarle al viento: “que me devuelvan lo que es mío”
Lo perdí en una cascada,
hundido,
entre agua salada.
Un avión,
una brazada,
burbujas
y respirar bajo el agua.


Resumiendo hay dos opciones:
disfrutar del día,
comer fruta fría,
zumos de granada y piña,
u olvidarte de esta amiga,
que no entiende de la vida.
Que me hagas poesía,
y me digas tu misa con palabras y orina.
.
Que le digas “abandono porque pica” a una enferma de cosquillas.


sábado, 21 de junio de 2014

Triángulos isosceles




Sofía,
sabiduría
he de hablar con tu tía.
...
Es bichina
y es mentira.
Ni son imaginacines tuyas
ni son imaginaciones mias.
Es intentar ahondar en las orillas,
barquillas,
cuchillas,
 ojales sin semilla.
Mi dicha desmentida.
Jugar a ser boñiga,
recuerdo aquellos días, 
antaño era vida. 


Ahora es barranquilla, 
cabestrilla,
territorio de cosquillas,
la villa de las niñas, 
coles lindas,
maravillas,
parafilias,
collares con boquilla,
modales de camilla,
 y damiselas
 en casilla.
Montar la feria digna,
acordarse en las Antillas,
 guiñas,
islas,
paradigmas. 


Documentos y consignas,
hay niveles y hay morriña.
Acabar con una brizna  y entender que es toda tiña.
Concurrir las octavillas y entender
que hay cantinas
donde hablan sin
dañinas. 


Conclusiones y contentos.
A bailar desde este ungüento.
Corazones, filamento.
Moradores del cimiento.
Amigos, amantes de cemento.
Acabar con días cuerdos,
bailar y estar sedientos.
Bailaremos todos viejos. 
Los perrillos del desierto.
Y soñar
sin ver despierto.
Y dormir
estando lejos. 


Precipicios de momentos son seguros pasatiempos
y así vivir con el cuento.
Equilibrio y sacramento,
 juramos amarnos menos.
Y sin embargo te quiero.
 Es conclusión
que me espeto,
y recomiendo
 con respeto.
O acabaremos
 todos
 muertos.

.
putrefactos
de vainilla
 y olor
a orina
fina
…


te quiero
Sofía.

martes, 17 de junio de 2014

La vida dividida


Anidas la alondra,
vuela,
conejos en sopa,
pueblas.
Ahora respiro,
tierna,
y abro caminos,
vedas.
Milagros y atinos,
fiestas,
llorarte las venas,
piensas.
Collares de perlas,
muertas,
un ambar conquista,
velas.



Entiendo tu mente,
miente,
me insta la suerte,
lente.
Te adaptas al frio,
serpiente,
te hiela la sangre,
hierbe
Caminos aparte,
viertes,
sentir que me tienes,
vente.
Senderos de hojaldre,
dientes,
tranquila me aparto,
siempre.
Y respiro ligera,
hiere,
recuerdos a pares,
fuertes.


Verte en un barco,
novio,
partir al alba,
cobro.
Ligera vertebra,
logro,
placer del nunca,
sobro.
Pesadez del hombro,
cómo,
morir soñando,
somos.
Fuimos capaces,
moro,
de mirar al ogro,
solos.
Ahora marchamos,
cromos,
colecciones marchitas,
polos.
Veranos intensos,
conos,
helados y vicios,
como.
Sentirme tranquila,
bolos,
tirarlos a todos,
codos.


Ahora te entiendo,
sordo,
que fuiste compadre,
modo
Personas distintas,
somos,
partirás al día,
solo.
Meandro me quedo,
loco,
feliz con cimientos,
nodos.
Te quise y te quiero,
bobo,
ahora respiras,
poros.


sábado, 31 de mayo de 2014

The deepest hollow


Prostíbulos rojos,
nalgas azules,
 sabanas verdes,
agua morada,
sangre amarilla,
labios carmesí.
.
Veneno en el aire,
 sonando distante;
fumigando,
 fulminante. 
...

Casas,
 coches, 
cunas, 
camas,
cimientos domados de la sociedad sucia,
de camadas mudas.
Casas
 abiertas con grietas,
 melenas al viento inquietas,
caballos trotando,
la hiedra esquivando,
luchando,
contra cárceles de metal trepando.
Nubes de aviones medidos con cuentagotas,
perros ansían sus vidas,
 inquietos desvelos del sueño,
 malestar.



Cuadros enmarcados en colores verdosos que enmudecen los ojos
y el alma agitan.
Como niños en columpios se balancean en desequilibrio,
cometas en el agua,
 caballos en la arena,
tiempo roto de cristales por la alfombra intentando reunirse.
Cosas que colapsan,
nieves que niegan.

Desechos humanos completando la manzana;
hinchada de gusanos,
silbando,
esquilando orejas,
enhebrando sables,
cortando cabezas.
Coquetas farolas alumbran beodas,
señoras,
matanzas en sombras.
Pantallas luminosas,
 cristales de lluvia,
lagrimas de acero,
 de plumas.
Ballestas implicadas en trágicos sucesos,
angustias que taladran cerebros compasivos.

Ambos extremos sienten y padecen,
 distintos,
 cada uno en su precipicio,
lana de caos infinito.
Pretenden ser resistente a impactos de flechas desamparadas,
 desubicadas que solo buscan reposar.
Inmortal comensal en mi mesa;
caerás.



Solano temprano,
 corsés desajustados,
 camas desechas,
lámparas abiertas en mano,
cortinas echadas,
en vano sonoras,
pancartas que anuncian lo inexistente, lo desheredado,
lo inexplicable ante los ojos humanos.
Tan fuerte es, tan poderoso,
compartirlo,
 tu destino,
resulta hermoso,
ciego intuyendo el camino,
vertiginoso pergamino.
Lleno de señales,
dudas,
albergo muchas,
de esas que se inmutan ante el silencio,
 sepulcral de la noche,
Futuro limpio y delicado,
que creces como un árbol,
tus ramas están quemadas.



Adoquines inocentemente colocados junto al viento,
se alimentan de los rabos de los perros,
de las garras de los gatos.
Suman logros inconscientes,
 rendiciones de la mente.
Exigencias de los duelos,
combatientes de la sangre,
son las heces de personas lamentables,
 blasfemando contra el aire.
Solo suena sucio al soldar las pautas establecidas,
 un nuevo rey se alza con la corona
 en las bragas.
Mienten,
 manipulan,
contaminan,
compaginan desdicha con orgullo de saliva,
pato ebrio de poder, de dinero,
 hijo de jirafas,
 ya no son reinas de la selva.
Impunemente salen airosos de esas situaciones acostumbradas,
 deliberadas,
pensadas de antemano,
quietos marranos,
malhechores en las sobras y caretas de payaso con sonrisas de oreja a rabo,
 mirándote con descaro,
como si de una mula se tratase coces deberían daros.


Siguiendo submarinos,
pasajeros del destino,
 retos bajos de la vida,
consistentes en la línea.
Limítrofes a resguardo,
 revestidos como sombras,
caminantes del Estigia.
Cubiertas de canciones tal veneno de serpiente,
saladas son las sales que recubren tus dientes.
Polémico desenlace el tuyo, majestad, sin embargo poco pides,
¿acierto en lealtad?
Cuidadosamente elegidos los confines del suburbio,
violentamente balanceados cual columnas de humo.
Tierras lejanas y oídas,
de sabiendas conocidas,
 miticismos que trae el viento,
veracidad en la huida.
Comúnmente presenciado por el túmulo de gente que abuchean la llegada de cualquier superviviente. 
Diferencia en el andar y presencia en los pasos,
asustaban a cualquiera que pretendiese conservarlos.
Imitaciones con insignia,
autoevaluaciones lúcidas de compasión por el respeto perdido hacia el propio corazón.
Significado no busques,
más que el que pretendas asignar.


Miramientos intervenidos,
vete a otro lugar.